Tener una orden de alejamiento no es solo un documento firmado por un Juez; es una medida que redefine tu rutina, tus movimientos y tu seguridad. Es normal que te asalten dudas que generan angustia.
En Verity Advocats (Terrassa), te explicamos los cambios que se dan en tu vida cuando se adopta una orden de alejamiento, situaciones cotidianas que nadie te explica en el Juzgado. Por eso, te ayudamos a gestionar tu nueva realidad, protegiendo tus derechos y garantizando que la medida se cumpla con total rigor y seguridad.
¿Qué es una orden de alejamiento?
Es una medida cautelar judicial que impone a una persona la prohibición de aproximarse a otra, de comunicarse con ella o de acudir a los lugares donde resida, trabaje o que frecuente, con el objetivo de protegerla frente a los ataques de un agresor .
¿En que casos se aplica?
- Violencia de género
- Violencia doméstica
- Acoso
- Amenazas o coacciones.
- Delitos contra la integridad física o moral
Puede ser temporal (mientras dura el proceso judicial) o definitiva (como pena accesoria en una sentencia firme).
Medida Cautelar (Temporal):
Se dicta al inicio o en el transcurso del proceso judicial para garantizar tu protección mientras se investigan los hechos y hasta que se dicte una Sentencia.
Pena Accesoria (Definitiva):
Se impone en la sentencia firme como parte del castigo penal junto con la condena principal del delito (prisión, multa, trabajos en beneficio de la comunidad…)
La orden la acuerda siempre un Juez. No es algo que se conceda automáticamente con una denuncia, ni algo que tú puedas decidir retirar por tu cuenta.
¿Cuántos metros son exactamente?
Esta es la primera pregunta que surge tras la comparecencia judicial. La respuesta legal es: depende de la gravedad del riesgo que corra la víctima.
Las distancias más frecuentes
500 metros: El estándar. Es la medida más frecuente en violencia de género o doméstica. Se considera el margen de seguridad mínimo para que la víctima recupere su tranquilidad y pueda llevar a cabo sus actos cotidianos.
200 metros o menos: Casos específicos. Se dicta en situaciones de menor riesgo o por necesidad logística (pueblos muy pequeños o zonas rurales donde 500 metros impedirían al agresor incluso acceder a su domicilio o lugar de trabajo sin quebrantarla.
Más de 500 metros: Riesgo extremo. Reservada para casos de especial gravedad, puede complementarse con la medida de dispositivo GPS (pulsera de control telemático) que llevaría el agresor, con inmediato aviso a la víctima en caso de aproximación del agresor y actuación policial inmediata.
¿Cómo se mide la distancia?
La Jurisprudencia del Tribunal Supremo ha unificado el criterio: la distancia debe medirse exclusivamente en línea recta.
La importancia de la línea recta frente al trayecto real
Imaginemos un escenario común: para llegar de un punto A, a un punto B a pie, es necesario rodear varios bloques de edificios recorriendo 800 metros. Sin embargo, si la distancia trazada en línea recta sobre el plano es de solo 400 metros, una persona con una orden de alejamiento de 500 metros estaría quebrantando la orden, y cometiendo un nuevo delito.
- Los dispositivos GPS miden en línea recta
- Es más fácil de verificar (tanto para la víctima como para quien tiene la orden)
- Evita confusiones sobre qué recorrido cuenta
¿Qué lugares abarca una orden de alejamiento?
Una orden de alejamiento no solo prohíbe el acercamiento a tu domicilio; te protege para que puedas llevar a cabo tus rutinas cotidianas. La restricción se aplica a una distancia determinada (por ejemplo, 200 o 500 metros) de los siguientes puntos:
Tu domicilio: La protección es absoluta. Aunque la vivienda sea propiedad del agresor o fuera su residencia habitual, deberá abandonarla de inmediato.
Tu entorno laboral: Incluye tu oficina, local o centro de trabajo, así como las inmediaciones del mismo.
Lugares frecuentados: Centros escolares de los hijos, gimnasios, domicilios de familiares cercanos o cualquier lugar que el Juez especifique en el auto.
Tu ubicación en tiempo real: La prohibición es «móvil». Si vas al supermercado, a un parque o a cualquier espacio público, el agresor tiene la obligación de mantener la distancia acordada.
Importante: El incumplimiento de estas distancias en cualquiera de estos lugares implica la comisión un delito de quebrantamiento de condena o medida cautelar, con consecuencias penales inmediatas.
¿Qué ocurre si el encuentro es accidental?
Es común sentir angustia ante la posibilidad de coincidir por azar en un lugar público. La Jurisprudencia distingue entre supuestos de acercamiento por casualidad y supuestos intencionados:
1. El encuentro casual (Sin delito)
Si coinciden por error en un supermercado, centro médico o en la calle, el investigado no comete un delito siempre que cumpla tres condiciones:
- Retirada inmediata: Debe abandonar el lugar en cuanto detecte tu presencia.
- Ausencia de intención: Que no haya buscado el encuentro a propósito.
- Contacto cero: que no busque tu cercanía ni se dirija a ti de forma verbal.
2. El quebrantamiento (Con delito)
El encuentro casual se considerará un delito de quebrantamiento si el agresor:
- Permanece en el lugar: te ve y decide no marcharse
- Intenta interactuar: Cualquier intento de comunicación o acercamiento, por breve que sea, supone un quebrantamiento de la medida cautelar de aproximación y/o la prohibición de comunicación.
¿Qué haces tú?
Contacta con las autoridades: Llama de inmediato al 112 si detectas que no respeta la distancia de seguridad. Es el agresor quien debe marcharse, no tu, pese a ello te recomendamos que te marches del lugar.
Prioriza tu seguridad: No intentes razonar, discutir ni acercarte. Busca el lugar seguro más cercano.
Busca apoyo: Si hay personas cerca que puedan presenciar la situación, su testimonio será clave más adelante.
Nota para el cliente: La obligación de mantener la distancia recae sobre el agresor, no sobre ti. Tú tienes libertad de movimiento; él tiene el deber de alejarse, no obstante debes priorizar siempre tu seguridad y llamar inmediatamente al 112.
¿Puedo responder si intenta contactarme?
Lo más habitual es que además de acordar una orden de alejamiento se acuerde una prohibición de comunicación y ésta es bidireccional, es decir no debes contestarle, lo aconsejable es que utilices el bloqueo tanto en redes como en tu teléfono.
La prohibición es absoluta e incluye cualquier canal:
- WhatsApp, SMS, llamadas o correos electrónicos
- Mensajes directos, comentarios o interacciones en Instagram, Facebook, TikTok, etc.
- Notas, cartas o regalos
- Mensajes enviados a través de terceras personas: amigos, familiares o conocidos comunes.
¿Y si soy yo quien decide contestar?
La orden de alejamiento y la prohibición de la comunicación son medidas judiciales indisponibles, lo que significa que las partes no pueden decidir suspenderla por su cuenta.
La orden sigue vigente: Aunque tú quieras hablar con él o incluso si hay una reconciliación temporal, la orden judicial solo puede ser revocada por un Juez.
Su deber es ignorarte: Si tú inicias el contacto, él no debe responder. Si te contesta, estará cometiendo un delito de quebrantamiento de condena o de medida cautelar, independientemente de quién empezó la conversación.
Riesgos para ti: Aunque la orden te protege, contactar con el investigado de forma reiterada puede perjudicar tu posición en el procedimiento judicial e incluso, en casos extremos, podrías ser investigada como cooperadora necesaria de un delito de quebrantamiento.
¿Qué pasa con los hijos si hay orden de alejamiento?
Esta es la duda más frecuente: la orden te protege a ti, pero los hijos tienen derecho a ver a su progenitor. ¿Cómo se gestiona el contacto sin romper la ley?
Si la orden es SOLO respecto a ti (no respecto a los hijos)
El otro progenitor puede ver a los hijos, pero sin contacto contigo.
Para que la orden de protección se extienda a los hijos, debe acordarse de forma expresa.
¿Cómo funciona?
Puntos de Encuentro Familiar
Para que el progenitor pueda ver a los hijos sin acercarse a ti, el Juez suele establecer el intercambio en un Punto de Encuentro Familiar.
- Tú dejas a los niños a una hora.
- El personal del centro supervisa la estancia o el intercambio.
- Él los recoge más tarde, sin que coincidáis físicamente.
Entrega a través de terceros:
- Un familiar o persona de confianza recoge/entrega los niños
- Nunca puede ser contacto directo entre los padres
Si la orden es también respecto a los hijos:
En este escenario, la protección es total: el régimen de estancias queda suspendido automáticamente. El progenitor no podrá ver a los hijos ni comunicarse con ellos.
Esta medida se aplica principalmente en tres casos:
- Si la violencia se ejerció directamente contra los menores.
- Si los hechos ocurrieron en presencia de los hijos.
- Si existe el más mínimo riesgo para la seguridad o estabilidad de los niños.
La reforma clave:
El Artículo 94 del Código Civil Estatal y el artículo 233.11.3 del Codi Civil de Catalunya: establecen que, si existe un proceso penal por delitos de violencia de género o doméstica, no se establecerá un régimen de estancias.
Excepción: El Juez solo podrá mantener las estancias si mediante una resolución motivada justifica que, dadas las circunstancias del hecho investigado, el contacto beneficia el interés superior del menor. Sin esa justificación expresa, la suspensión es la norma general.
¿Puede llevar a los niños al colegio si yo también voy?
Si hay orden de alejamiento respecto a ti, no puede coincidir contigo en la puerta del colegio bajo ninguna circunstancia.
Para evitar un quebrantamiento de la orden, se deben acordar soluciones organizativas:
- Establecer horas distintas de entrada y salida para cada progenitor.
- Que uno se encargue de la entrega por la mañana y el otro de la recogida por la tarde.
- Utilizar el aula matinal o el comedor para ampliar el margen de tiempo entre las llegadas de ambos.
- Que familiares (abuelos, tíos) o personas autorizadas realicen la entrega o recogida en lugar del progenitor con la orden.
Es obligatorio informar a la dirección del colegio y entregar una copia del auto judicial. El centro debe conocer la existencia de la orden de protección.
¿Cuánto dura una orden de alejamiento?
La duración de una orden de alejamiento no es fija; depende totalmente de la fase del procedimiento judicial en la que nos encontremos y los motivos por los que se haya acordado:
Durante el proceso (Medida Cautelar)
Si la orden se dicta al inicio (como medida cautelar de protección), suele durar hasta que se dicte una sentencia firme.
- Meses (si el proceso es rápido)
- Más de un año (si el caso es complejo)
Orden de alejamiento en sentencia firme:
Cuando el proceso judicial termina con una condena, la orden de alejamiento deja de ser una medida cautelar y se convierte en una pena firme. Su duración vendrá especificada en la sentencia.
Plazos habituales según la gravedad:
Delitos leves o menos graves: Generalmente se fija entre 6 meses y 5 años.
Delitos graves: En casos de especial violencia o reincidencia, la prohibición puede extenderse más de 5 años, sumándose al tiempo de cumplimiento de la pena impuesta.
¿cuándo finaliza realmente la vigencia de la orden?
El tiempo de vigencia de la orden de protección viene definida en la resolución que la acuerda, si se trata de una medida cautelar su vigencia se extenderá normalmente hasta que recaiga una sentencia firme en el procedimiento. Si se trata de una condena accesoria en la propia Sentencia, se realizará un trámite de liquidación de condena en la que se especificará la fecha exacta en la que se extinguirá su vigencia.
¿Se puede solicitar que se deje sin efecto una orden de alejamiento?
Sí, pero la mera solicitud no conlleva el cese de la medida de forma directa ni automática, el Juez debe dictar una resolución expresa.
Existe la creencia errónea de que, si la víctima «perdona» o desea retomar la relación, la orden desaparece, y ello no es así.
¿Cómo se retira?
1. La decisión es del Juez, no tuya
La orden de alejamiento es una medida judicial de obligado cumplimiento. Aunque tú quieras retirarla:
- No basta con tu voluntad: El Juez la impuso para protegerte y solo él puede levantarla mediante un nuevo auto judicial.
- El Ministerio Fiscal intervendrá: El Fiscal suele oponerse a la retirada si considera que sigues en una situación de riesgo, incluso si tú afirmas que ya no tienes miedo.
2. ¿Qué pasa si pides que se deje si efecto?
Si solicitas el levantamiento de la orden, el Juez te citará a una comparecencia para:
- Evaluar tu libertad: Se asegurará de que no estás pidiendo la retirada bajo coacciones o amenazas del agresor.
- Valorar el riesgo real: Analizará si las circunstancias que motivaron la orden han desaparecido de verdad.
3. El peligro de ignorarla «por acuerdo»
Si decides ignorar la orden y dejar que se acerque antes de que el Juez la retire oficialmente:
- comete un delito: Será detenido por quebrantamiento de condena, aunque tú hayas consentido el acercamiento..
- Tú pierdes protección: Tu credibilidad en el proceso judicial puede verse seriamente afectada.
Hasta que no tengas en la mano un documento del Juzgado que diga que la orden ha quedado sin efecto, la prohibición sigue vigente al 100%.
¿Por qué el juez puede negarse a dejar sin efecto la orden?
A menudo, la víctima acude al juzgado para solicitar el levantamiento de la medida, pero el Juez deniega la petición. Esto sucede porque la orden de alejamiento no es un «derecho» de la víctima del que se pueda disponer, sino una medida de orden público.
El Juez tiene el deber de protegerte si existe riesgo, incluso si tú sientes que ya no es necesario
Motivos por los que se suele denegar el cese de la medida:
- Detección de presión externa: El Juez y el Fiscal estarán presentes en una comparecencia para identificar si pides retirar la orden por miedo, amenazas o coacciones del agresor (directas o a través de familiares).
- Dependencia económica: Si se percibe que la solicitud se debe a la necesidad de ingresos del agresor para mantener el hogar, el Juez priorizará tu integridad física sobre la situación financiera.
- Ciclo de la violencia: La justicia conoce el fenómeno del «círculo de violencia», donde tras una agresión viene una fase de arrepentimiento. El Juez debe valorar si el cambio del agresor es real o parte de este ciclo.
- Riesgo de reincidencia: Si los informes policiales o periciales indican que el agresor sigue siendo peligroso, el Juez mantendrá la orden para prevenir la comisión de nuevos delitos, independientemente de que la víctima opte por el perdón.
Casi siempre, el Fiscal se opondrá a retirar la orden si los hechos denunciados fueron graves. La ley entiende que el Estado debe perseguir estos delitos y proteger a la víctima, incluso por encima de su voluntad.
Motivos frecuentes para solicitar la retirada:
El equipo judicial analiza muy bien estas peticiones, sabiendo que muchas veces nacen de:
- Presión externa: Coacciones del agresor o de su entorno para que retires la denuncia.
- Dependencia económica: La necesidad de los ingresos del agresor para el sustento del hogar.
- Falsa percepción de cambio: La creencia de que el agresor está arrepentido y que no se repetirán más episodios.
- Deseo de reconciliación: Querer dar una nueva oportunidad a la relación.
Antes de decidir, el Juez debe descartar que estés siendo presionada
¿Qué pasa si incumple la orden de alejamiento?
Si el investigado o condenado incumple la medida: está cometiendo un delito de quebrantamiento de condena o de medida cautelar.
Las consecuencias son inmediatas y graves:
- Detención inmediata: En cuanto la policía tiene constancia de que el agresor ha roto la distancia de seguridad o ha intentado contactar contigo, se procede a su detención y puesta a disposición judicial.
- Prisión provisional: El incumplimiento es una de las causas principales para que el Juez dicte el ingreso en prisión preventiva, al entender que el riesgo para la víctima ha aumentado y las medidas menos restrictivas no funcionan.
- Penas de prisión: El delito de quebrantamiento conlleva la imposición de penas entre los 6 meses y 1 año de prisión.
- Endurecimiento de las medidas: Se pueden imponer medidas de control más estrictas, como la instalación de dispositivos telemáticos (pulseras GPS) de forma obligatoria.
¿Qué hacer si incumple la orden de alejamiento?
- Prioriza tu seguridad: Ponte a salvo de inmediato en un lugar seguro o rodeada de gente.
- Llama al 112 o al 016: Informa de que tienes una orden de alejamiento en vigor y que ha sido quebrantada.
- Registra la prueba: Si te ha escrito, guarda los mensajes o capturas. Si lo has visto, intenta grabarle y fijarte en la hora exacta y si hay testigos o cámaras de seguridad cerca.
Importante: Aunque el incumplimiento haya sido «sin incidentes» (solo un mensaje o un saludo de lejos), debes denunciarlo. No hacerlo puede dar una falsa sensación de impunidad al agresor y debilitar tu protección futura.
¿Será detenido inmediatamente si incumple?
El quebrantamiento de una orden de alejamiento es un delito de desobediencia a la autoridad, lo que suele activar protocolos policiales de detención. Sin embargo, la actuación final dependerá de varios factores que la Policía valorará en el momento:
Factores que determinan la detención:
- Reincidencia: Si ya ha incumplido la orden anteriormente, la detención es prácticamente segura. El sistema interpreta que las medidas de libertad no son suficientes para protegerte.
- Gravedad del acercamiento: No es lo mismo un mensaje de texto que presentarse en la puerta de tu domicilio a altas horas de la noche. Cuanto más invasivo sea el contacto, más probable es el arresto inmediato.
- Actitud violenta o amenazas: Si el incumplimiento va acompañado de insultos, intimidación o agresiones, la detención es automática y se abrirá un nuevo proceso penal por estos hechos.
¿Qué ocurre tras la detención?
Una vez detenido por quebrantamiento, el agresor pasará a disposición judicial en un plazo máximo de 72 horas. En esa comparecencia, en Verity Advocats solicitaremos medidas más severas:
- Ingreso en prisión provisional: Si el riesgo para tu integridad es alto.
- Instalación de dispositivos telemáticos: La famosa «pulsera» GPS para controlarlo las 24 horas.
- Ampliación de la distancia de seguridad: podrá solicitarse la ampliación de la distancia de prohibición de acercamiento incluso la prohibición de que el agresor entre en la ciudad en la que resides.
- Consejo legal: Ante cualquier incumplimiento, por pequeño que parezca, avisa siempre a las autoridades. La acumulación de pequeños quebrantamientos es la prueba necesaria para que el Juez dicte medidas más gravosas como la prisión provisional o control telemático.
Dispositivos de control: La pulsera GPS
En situaciones de riesgo alto o especial gravedad, el Juez no solo acuerda la prohibición de acercamiento, sino que ordena el uso de dispositivos telemáticos de control. Es una herramienta de vigilancia activa 24/7.
¿Cómo funciona el sistema?
El sistema de seguimiento por medios telemáticos (comúnmente llamado «pulsera») se basa en una tecnología de geolocalización doble:
- Para el agresor: Se le instala un dispositivo GPS (normalmente un brazalete en el tobillo) que no puede quitarse y que registra su ubicación exacta en tiempo real.
- Para ti: Recibes un dispositivo receptor (similar a un teléfono móvil pequeño) que debes llevar siempre contigo.
- La «barrera invisible»: Si el agresor cruza el perímetro de seguridad fijado por el Juez (por ejemplo, 500 metros), ambos dispositivos emiten una señal de alerta.
¿Qué sucede cuando salta la alarma?
- Aviso automático: Las fuerzas de seguridad y el centro de control (COMETA) reciben una alerta inmediata con la posición de ambos.
- Protección activa: La policía se pone en contacto contigo para darte instrucciones de seguridad y enviará una patrulla a tu ubicación si es necesario.
- Intervención inmediata: El centro de control llama al agresor para ordenarle que se aleje de inmediato. Si no lo hace o no responde, la policía procederá a su detención por quebrantamiento.
¿En qué supuestos se acuerda la medida de control telemático?
Los criterios principales para su concesión son:
Gravedad del hecho:
Casos de violencia de género que, por su naturaleza, revistan una especial peligrosidad.
Valoración del riesgo (VioGén):
Cuando los informes policiales determinen un nivel de riesgo calificado como «Alto» o «Muy Alto».
Extensión de la medida:
Habitualmente, se vincula a órdenes de alejamiento cuya distancia sea igual o superior a los 500 metros.
Es importante destacar que, una vez impuesta por la autoridad judicial, el investigado o penado tiene la obligación legal de portar el dispositivo de forma permanente. Cualquier intento de manipulación o retirada del mismo constituye un delito de quebrantamiento, con las consecuencias penales que ello conlleva.
Situaciones cotidianas: ¿qué hago si…?
Encuentros en centros sanitarios o servicios de urgencias
Las situaciones de coincidencia en centros médicos requieren una gestión rigurosa para evitar el quebrantamiento de la orden. El protocolo legal establece lo siguiente:
- Prevalencia del derecho de la víctima: En caso de coincidencia fortuita, es el obligado por la medida quien debe abandonar el lugar de inmediato para mantener la distancia de seguridad.
- Gestión de urgencias comunes (hijos menores): Si ambos deben acudir por una urgencia relacionada con hijos comunes, el centro debe organizar la atención en espacios separados o turnos horarios diferenciados para evitar el contacto.
Deber de información: Es imperativo informar al personal de administración y seguridad del hospital sobre la existencia de la orden de alejamiento. El centro sanitario tiene la obligación de colaborar para garantizar el cumplimiento de la resolución judicial.
Convivencia en la misma calle, barrio o municipio
La existencia de una orden de alejamiento genera una «burbuja» de protección alrededor de su domicilio. Aunque el Juez no le haya prohibido residir en la zona, el obligado debe garantizar que su lugar de residencia y sus desplazamientos cotidianos, nunca rompe el radio de distancia fijado (por ejemplo, 500 metros).
Si vivir en la misma calle hace que el incumplimiento sea inevitable, el investigado tiene dos opciones; trasladar su residencia o solicitar al Juzgado una modificación de la medida, algo que el Juez valorará siempre priorizando la seguridad de la víctima. Usted, la persona beneficiaria de la orden, mantiene su derecho de residencia intacto.
La coincidencia en el entorno laboral
Cuando víctima y agresor comparten centro de trabajo o trabajan en zonas colindantes, la orden de alejamiento sigue plenamente vigente. La resolución de este conflicto se basa en los siguientes principios:
- Prevalencia del derecho de la víctima: Como norma general, el sistema judicial y laboral protege la estabilidad de la víctima. Por tanto, se espera que sea el obligado por la orden quien solicite un traslado de centro, modifique su turno o se acoja a modalidades como el teletrabajo.
- Análisis caso por caso: No existe una solución única. El Juez valorará la viabilidad de mantener la distancia física dentro de las instalaciones. Si el centro es lo suficientemente grande (por ejemplo, distintas naves o plantas), podrían coexistir bajo horarios estrictos, pero siempre bajo responsabilidad del investigado.
- Inviabilidad del cumplimiento: Si la coincidencia física es inevitable y no se puede garantizar la distancia fijada, el obligado no puede acudir a su puesto de trabajo, lo que podría derivar en medidas laborales disciplinarias o de movilidad geográfica forzosa para él, por lo que podrá solicitar la revisión de la medida.
¿Qué ocurre con el entorno familiar del investigado?
Recuerde que la familia no puede ser utilizada como «puente» para vulnerar la orden. Si el investigado usa a sus parientes para enviar mensajes o para vigilar, esto podría considerarse igualmente un quebrantamiento de la orden de alejamiento. Guarde cualquier mensaje o prueba de estas presiones para su defensa jurídica.
¿Qué pasa si decido retomar la relación antes de que se revoque la orden?
La orden de alejamiento prevalece sobre su voluntad en caso de decidir retomar la relación.
- La parte denunciada comete un delito de quebrantamiento
- Riesgo de detención: Si la policía los encuentra juntos, la parte denunciada será detenida inmediatamente por quebrantamiento, independientemente de que usted haya consentido el acercamiento
- Obstáculo judicial: Si su intención es que el Juez retire la orden, mantener contacto a escondidas es la peor estrategia. El Juez verá en este comportamiento una prueba de que la protección sigue siendo necesaria.Protección irrenunciable: Legalmente, estas medidas se consideran de orden público. No se pueden «apagar y encender» a voluntad de los implicados sin supervisión judicial.
Vivir con una orden de alejamiento: el día a día
vivir con la vigencia de una orden de alejamiento es complicado, se trata de una medida con efectos drásticos que se adopta como respuesta a una situación crítica.
Para la víctima:
- La sensación de estar siempre alerta, incluso en espacios seguros.
- El temor constante a un encuentro fortuito en cualquier parte.
- Cambiar rutas hacia el trabajo, colegio, horarios de gimnasio o lugares de ocio para garantizar que se mantiene la distancia acordada.
- Coordinar los intercambios de los hijos (si los hay) a través de puntos de encuentro o terceras personas, evitando el contacto directo.
- Lidiar con el entorno familiar o la propia pareja que presiona para retirar la denuncia.
Para quien debe cumplir la orden:
- Limitación de libertad de movimientos, que implica No poder transitar por determinadas calles o barrios, dejar de frecuentar lugares que estén dentro del radio de prohibición.
- La posibilidad de ser investigado por un delito de quebrantamiento por un encuentro casual y fortuito (coincidir en un centro comercial, por ejemplo).
- Dificultad para mantener el vínculo con los hijos, dependiendo siempre de la resolución judicial sobre el régimen de estancias.
Por qué las órdenes de alejamiento importan
Sabemos que la violencia no es un evento aislado, sino un proceso que escala. Lo que hoy empieza con insultos o descalificaciones, mañana se convierte en empujones y, pasado…, en una situación de alto riesgo.Las órdenes de alejamiento no son solo un documento; supone la imposición una barrera física imaginaria necesaria para garantizar la seguridad de la parte denunciante.
- Para salir del estado de shock, procesar lo ocurrido y fortalecerte emocionalmente sin la presencia constante de la persona que te dañó.
- Al imponer una distancia obligatoria, él pierde la capacidad de monitorizar tus movimientos. La capacidad de control se diluye.
- La distancia física ayuda a que los picos de agresividad o impulsividad bajen, evitando que la escalada de violencia continúe.
En Verity Advocats somos testigos diarios de este cambio: esta distancia es la que permite que las víctimas recuperen su autonomía, su seguridad y, en definitiva, su vida.
Cómo te ayudamos en Verity Advocats
Sabemos que gestionar la tramitación de una orden de alejamiento es, ante todo, agotador. Es un proceso donde surgen dudas constantemente, situaciones inesperadas, y, por supuesto, temor. Por eso, nuestra labor no es solo jurídica, sino de acompañamiento integral.
Estamos aquí para:
- Explicarte cada paso del proceso con un lenguaje sencillo, sin tecnicismos.
- Solicitar la orden de protección si te encuentras en una situación de riesgo.
- Actuar de inmediato si la otra parte incumple la orden.
- Ayudarte a modificar las medidas si tus circunstancias personales o familiares cambian o si aumenta el riesgo.
- Gestionar el régimen de estancias de los hijos para que su bienestar sea la prioridad.
- Acompañarte a comisaría o juzgado siempre que lo necesites
No estás solo/a en esto. El proceso es complejo, pero no tienes por qué atravesarlo sin apoyo. En Verity Advocats, nos encargamos de la estrategia legal para que tú puedas centrarte en recuperar tu tranquilidad.
La distancia también puede ser libertad
El concepto de “orden de protección” suena a imposición. Pero en Verity Advocats preferimos verla desde otro ángulo: la distancia no solo es prohibición, es protección.
Una orden de alejamiento es, en realidad, el perímetro de seguridad que necesitas para recuperar la normalidad en tu vida. Es el espacio indispensable para:
- Vivir sin miedo: Eliminar la incertidumbre de que tu agresor/a vuelva a acercarse a ti
- Pensar con claridad: Silenciar el ruido del conflicto para poder volver a tus rutinas.
- Decidir sin presión: Tomar las riendas de tu futuro sin que nadie condicione tus pasos o tus palabras.
- Reconstruirte sin su sombra encima: Poder llevar a cabo tu recuperación emocional.
¿Necesitas ayuda con una orden de alejamiento en Terrassa?
Sabemos que dar el paso no es fácil y que surgen dudas en cada etapa. Si necesitas gestionar una orden de alejamiento, solicitarla por primera vez, modificar sus medidas o denunciar un incumplimiento, cuenta con nosotros para brindarte el apoyo que necesitas.
En Verity Advocats estamos a tu disposición para proteger tus derechos y tu tranquilidad.
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